Tinta
 

Autor: AdictaII

Pairing: Spangelus
Rating:  NR-18


Antes de Rumanía.

Las velas son su única compañía a esas horas. No queda nadie en la mansión. Todos han salido buscando saciar esa sed que les quema la garganta desde el mismo instante en que despertaron. Ni siquiera se ha molestado en seguirlos, se ha limitado a deambular por la casa vacía, para buscar los utensilios que necesita en ese momento. Se ha despertado con una idea fija en la cabeza: necesita escribir…algo, lo que sea. Las palabras bullen en su cabeza, inconexas. Ni siquiera sabe si una vez plasmadas en papel tendrán sentido, ritmo, dirán algo o serán los desvaríos de un vampiro que una vez se creyó poeta...

La pluma se mueve por el papel de una manera obsesiva, no puede parar y sólo deja de escribir cuando se termina la tinta y no tiene más remedio que mojar la pluma en el tintero. Lo hace con desesperación, de un modo agresivo. Salpica gotas de tinta en el improvisado escritorio que son sus rodillas, mientras las cuartillas terminan emborronadas en el suelo, con tachones, palabras deslavazadas, y toda clase de frases en las que se adivina una obsesión pura, dura, arrebatada. Los ojos inyectados en sangre mientras la pluma se desliza casi cortando el papel, con furia. Ni siquiera se da cuenta de cuándo se ha transformado. Sólo es consciente del sonido rasgado. El papel herido de palabras. Manchas de tinta que se alojan en los dedos, gotas en las cuartillas, ráfagas negras en la frente cuando se aparta un mechón bruscamente. Su mente sigue un hilo que su razón no consigue descifrar, sólo se deja llevar por su instinto de poeta y de vampiro…pero las dulces palabras que una vez pudo dedicarle a Cecily ahora están llenas de oscuridad. La violencia escondida en cada verso, casi se puede palpar el dolor que se encuentra detrás de una estrofa, como esa vieja herida que es tocada buscando sentirla. Los movimientos se suceden a un ritmo frenético: tintero, papel, tintero, papel…la pluma realiza el recorrido como si tuviera vida propia y su dueño un puro apéndice sujeto a los caprichos que su mente le transmite.

No supo en qué momento Angelus había llegado y lo observaba desde el umbral. Una gota de sangre aún fresca recorriendo su barbilla. No habla, sólo lo mira fascinado. Spike se incorpora cuando es consciente de su presencia mientras el ruido de las hojas al caer es lo único que se escucha en la habitación. Transformado, los ojos amarillos se clavan en los marrones y las miradas realizan un extraño ritual de poder. 

Angelus se acerca y un dedo recorre la mancha que Spike tiene en la frente hasta llegar a la cicatriz. Está caliente por haberse alimentado. El contacto hace que el estremecimiento sea inevitable y Spike recupera su rostro humano mientras mira hacia abajo y observa todas las cuartillas que han quedado sembradas en el suelo. Palabras negras sobre fondo blanco que ahora le parecen jeroglíficos. Parpadea confuso, mientras levanta la mirada ahora azul. Al dedo se une la mano entera que ahora apoya en su mejilla y va bajando por su rostro de ojos cerrados hasta terminar en el cuello. Angelus se recrea en esa parte mientras aparta la camisa para dejar más piel al descubierto. El sonido de la carne al transformarse hace que Spike abra los ojos. Sabe lo que va a ocurrir y su cuerpo empieza a vibrar.

La orden llega envuelta de deseo: Angelus quiere ver su rostro de vampiro otra vez y Spike lo hace. Las miradas amarillas se sostienen durante un instante hasta que la cabeza de Angelus se inclina lentamente y empieza a besar la marca de Drusilla. Un jadeo se escapa de la garganta de Spike que se aferra a los hombros de su maestro. 

La violencia del esperado mordisco no evita el ahogado grito… pero es un grito de dolor y placer que enerva a los dos. Angelus bebe y bebe mientras se apega al delgado cuerpo que, dócilmente, se deja abrazar, frotándose sin ningún pudor, buscando el contacto. Los gemidos es lo único que se escucha en la habitación, mientras las velas juegan con sus figuras y dibujan sombras en las paredes tan temblorosas como sus propios cuerpos excitados. Saciado, se aparta de su cuello con la boca ensangrentada y jadeante. Contempla a Spike que tiene la boca abierta, en un gesto de éxtasis, y no duda en tomar posesión de ella con un beso profundo que es devuelto con ansia. Si necesitaran respirar tendrían que parar para coger aire pero sólo abren más sus bocas buscando devorarse. 

Mientras se besan Spike abre los ojos, consciente de las sensaciones que le invaden en ese momento y de todo el placer que sabe que vendrá. Sintiéndose arcilla en sus manos. Dejándose invadir, conquistar, poseer. Buscando el contacto con todos los poros de su piel…como una hoja en blanco a la espera de ser rellenada con palabras hechas de deseo, de obsesión y de tinta. Las cuartillas emborronadas de versos inconclusos harán de colchón y todas las palabras que contienen terminarán tatuadas en su espalda cuando ésta termine sudorosa por las embestidas de Angelus.

Su cuerpo, satisfecho, se habrá convertido entonces en un poema escrito con sangre, sudor y semen.




Is Only Love