Merry Christmas
 
Autor:
María
Pairing: Spangel
Rating:  TP





- No se lo contarás a nadie, ¿verdad, Spike? 

- ¡Nooooo, blooy hell! Y es la bloody quinta vez que me lo preguntas en el jodido último minuto. ¡No sé lo diré a nadie! 

Ángel miró al rubio con el ceño fruncido. El otro le respondió con una mueca sarcástica llena de fastidio. Ángel suspiró tan fuerte que de haber tenido aliento hubiera empañado el parabrisas del todo terreno, congelándolo. 

- Mira, esto es algo muy serio. Si alguien en Wolfram & Hart se entera… nuestra reputación quedará por los suelos. Y no es que la tuya me importe un comino, osito rubio, pero yo tengo que mantener la mía muy alta. No en vano soy el… 

- ¡Eres un jodido pesado! ¡A la mierda tú y tu puta reputación! ¡Ya estoy más que harto de aguantar tus aires de grandeza y tus lamentaciones todo el camino! ¡Da la vuelta! Quiero volver a L.A. ¡Ya! 

- ¿Qué? ¿Cómo que quieres volver? Ya casi hemos llegado. Ni lo pienses. Estamos en el punto de no retorno, así que te fastidias. Haberlo pensado bien antes de aceptar venir conmigo. 

- Estamos en el punto de que te jodan, membrillo. ¿Por qué me convencerías para acompañarte? Sabes que me jode mucho toda esta historia. De hecho la odio, y todo lo concerniente a ella. 

- Pues en cuanto me oíste hacer la reserva por teléfono -mientras me espiabas tras la puerta- te auto invitaste. Querías venir. No lo niegues ahora. 

- Porque me aburría como una ostra. Esto de tener alma es una mierda, joder. No puedes hacer nada divertido, como lanzarle bolas de nieve a toda velocidad a los garrulos que van cargados de regalos y después robárselos. O hacer exhibicionismo sobre el altar en medio de la misa de Nochebuena después de haberte zampado al jodido cura. ¡Esas si que eran unas buenas Navidades! ¿Te acuerdas, colega? 

Ángel levantó una ceja y carraspeó, desviando la mirada hacia la ventanilla que tenía a su izquierda. ¡Por supuesto que se acordaba! Fue idea suya, bueno de Angelus. Spike se refería a la vez que Darla, Drusilla y ellos dos entraron en Catedral de Londres hacía ya más de cien años, atrancaron la puerta y se comieron a casi todos los feligreses. No sin antes hacer el numerito ese del strip-tease sobre el altar y algunas “cosillas” más de las que se sentía profundamente arrepentido y abochornado ahora que tenía alma. Sin embargo, no podo resistir el soltar una sonrisita de medio lado. 

- Eran otros tiempos –gruñó como excusa. 

- Si, claro. 

- Ahí la tienes. ¿No es preciosa?

Spike la miró fijamente y asintió con la cabeza. Sí que era bonita. Por lo menos por fuera.  

Salieron del coche y se acercaron a ella. Ángel buscó algo en su bolsillo y caminó decidido con Spike pisándole los talones. 

- Aquí estamos. Feliz Nochebuena, Spike. –dijo Ángel mirando hacia arriba con disimulo mientras abría la puerta de madera. 

El rubio siguió su mirada y maldijo entre dientes. 

- No tiene maldita la gracia, Angelus. No pienso hacerlo. Una cosa es seguirte hasta este maldito lugar perdido de la mano de Dios para celebrar la maldita Navidad en una cabaña llena de malditas lucecitas de colores y demás mierdas de Navidad, y otra… -Ángel lo miró ladeando la cabeza pasándole la lengua por los labios y Spike soltó un gruñido- no voy a… ¡ni lo sueñes, cabronazo! 

- Es la tradición, Spike. Vamos, ni que fuera la primera vez que lo haces. Dicen que trae buena suerte. 

- ¿Buena suerte? ¡Haberlo dicho antes, hombre!-su voz sonó sarcástica hasta la cepa –seguro que ha sido idea tuya poner eso ahí. Solo a un gilipollas marica como tú se le hubiera ocurrido colgar muérdago en la puerta de entrada a la cabaña, cuando sabes que te iba a acompañar yo. Querías que te besara, no lo niegues. Y colgar esa mierda en la puerta es tu patética excusa para… 

Spike no pudo continuar hablando. Ángel lo empujó contra la pared de la cabaña y lo inmovilizó con su cuerpo, atacando la boca del rubio, que rugió por la sorpresa y la excitación. Lucharon durante un minuto, pero al final Spike se rindió, abriendo la boca para dejar que la lengua fría de su sire entrara.  

¡Oh si! ¡Bloody hell! –Pensó cuando acabaron desnudos entre jadeos en la alfombra- ¡Al final no va a ser una Navidad tan mala…!

 


FIN

 



Is Only Love