Fiestas y Partys en Sunnydale: la desgracia está invitada! (por demoniodehiel) PDF Print E-mail
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por demoniodehiel

Acudir a una fiesta en Sunnydale es una de las actividades más arriesgadas en las que te puedes meter, y n digamos si se trata de una fiesta de estudiantes, en el instituto o en el campus. La aglomeración de jovenzuelos distraídos por el alcohol y las hormonas revueltas parece campo abonado para que toooodas las criaturas de la noche, espectros, demonios y vampiros sientan que suena la hora de la cena: es algo increeíble. Casi no ha habido ni una Party en el buffyverso en la que no hayan ocurrido innumerables desgracias. ¡Es que lo raro es que los pobres chavales de la ciudad no se hayan decidido a pasar sus horas de asueto jugando al futbolín o haciendo calceta en casa con sus abuelas!

Es que son unos valientes, o la inconsciencia de la juventud los acompaña, si no no se explica.
Demos un repaso a las más sonadas fiestas del Buffyverso, incluyendo los cumpleaños de la Cazadora, escasos en invitados pero grandes en desgracias.

En la primera temporada, ya imaginamos que el Bronze, lleno de jovenes suculentos, estaba claro que iba a ser atacado en un momento un otro. No es que siempre haya  fiestas en él, pero es un local de copas, juerga sí que hay. Y afluencia de público apetecible, insistimos. Así que en The harvest Luke y sus acompañantes pretenden beberse a toda la concurrencia para dar fuerzas al Master que se halla prisionero bajo la ciudad. Es uno de los primeros momentos de Buffy en la serie como Cazadora.
Luke bebiendo de una joven en el Bronze:



De todos modos la fiesta más sonada de la temporada es sin duda la del baile de fin de curso en Prophecy Girl. Y justo entonces el Maestro sale de su prisión, la Hellmouth se abre y Buffy es asesinada. ¡Ahí es nada! La cazadora es revivida por Xander de su ahogamiento, y consigue rehacerse y dar muerte al viejo vampiro. La Boca del Infierno (en esta temporada el nombre es en español original) se cierra y todo vuelve a la normalidad. No sabemos si Buffy se lo imagina, pero va a ser la tónica general de sus fiestas en Sunnydale a partir de ahora.

Buffy recuperándose del soponcio de haber sido mordida y ahogada por el Maestro:



En la segunda temporada sigue la mala pata.  Ya en la celebración de un simple picnic con los padres en el instituto de Sunnydale en School hard, la fiesta es atacada por un grupo de vampiros capitaneados nada menos que por Spike, que acaba de llegar a la pequeña ciudad con ganas de marcha.

Spike agradeciendo a Buffy que le haya invitado a su fiesta a punto de luchar con Buffy.



Acto seguido, en la fiesta de disfraces de Inca Mummy girl, resulta que una de las asistentes es una momia asesina, que también va haciendo de las suyas. Entre otras cosas está a punto de asesinar a Jonathan.

La momia Ampata y Jonathan:



Seguidito también, Buffy y Cordelia asisten a una fiesta de chicos más mayores y son ofrecidas de alimento a un demonio repulsivo en Reptile boy. Parece una tontería, pero los muy asquerosos ya habían sacrificado a más de una muchacha al hambriento demonio.

Buffy y Cordelia encadenadas y listas para ser devoradas:



Para el siguiente episodio ya tendrían que estar todos más que hartos de fiestas, pero en fin, el ser humano nunca aprende y siempre estamos deseando juerga, y se lanzan a celebrar el Halloween en la creencia de que los monstruos de verdad no salen en halloween. Bien, OK. Spike sí sale, a por la cazadora, porque casualmente ha aparecido un viejo amigo de Giles, Ethan Rayne, para realizar un conjuro que convierte a cada cual en el disfraz que lleva puesto esa noche. Y una Buffy indefensa vestida de damisela es demasiada tentación para nuestro vampiro oxigenado.

Ethan ayudando a Buffy a elegir el vestido. (En fin, mira que es reinona. El, no ella)



Spike no saliendo en Halloween:



No sólo la misma Buffy y sus amigos más cercanos son los que atraen las desgracias. Es que es general en Sunnydale, no se si lo hemos comentado. Por ejemplo en Surprise es en la fiesta de Drusilla donde el pobre vampiro Lucius acaba muerto por el juez. Ya era de esperar que una fiesta preparada por Dru no iba a ser muy alegre precisamente, pero en fin, seguro que los invitados tampoco imaginaban morir achicharrados.

Pero eso no es nada comparada con la que le cae a Buffy, que justo en esos días celebra su diecisiete cumpleaños. Se le ocurre perderse por el puerto con su novio Angel y con el rollo de ir mojada provocar la situación propicia para echar un polvo y... ¡va el tío y pierde el alma! Con la sarta de sofocones, desgracias y malas pasadas y que culminan en un asesinato (el de Jenny calendar) que veremos en el resto de la temporada, amén de que Buffy finalmente tiene que mandarlo al infierno clavándole una espada mágica.

Lucius a punto de morir en la fiesta de Drusilla:



Cordelia gritando ¡SORPRESAAAAA! para el cumpleaños de Buffy. En fin



Angel despertándose porque nota que algo va mal... el pobre se dispone a perder el alma:



Cabría pensar que en fin, después de todo esto la gente ya se iba a percatar de que celebrar fiestas y partys sobre la hellmouth no es lo más apropiado. Pero no, la vidfa sigue, la gente queremos marcha, y a poder ser drogas y alcohol, y nuestros amigos son jóvenes y tienen que vivir la vida y relacionarse con los demás, o al menos intentarlo.

Y así nada más iniciarse la tercera temporada, en Dead mans party, la fiesta de bienvenida a casa para buffy se convierte en una reunión de zombies hambrientos de sesos humanos. ¡Así no se puede escuchar música a gusto! Esto ocurre en la propia residencia Summers, aunque hay que decir que a lo mejor esta vez joyce tiene un poco de culpa por colgar máscaras africanas raras en las paredes sin pensar que pueden ser de un dios demonio zombie.

Fiesta con zombies en la casa Summers:



En Homecoming Buffy y Cordelia intentan prepararse para ser las reinas de una fiesta de no se qué en su instituto, y ya sólo por eso deberían haber estado preparadas para la desgracia: son secuestradas por un grupo de demonios y vampiros que quieren divertirse cazando una Slayer. Consiguen salir del apuro, pero ninguna de las dos son elegidas "reinas" del evento. ¡Si es que no hay justicia en el buffyverso!

Buffy y Cordelia atrapadas por los malos con sus vestidos de aspirantes a reinas (ellas, no los malos):



Aunque para fiesta sonada y sospechosa de que ocurre algo de la temporada, sin duda la juerga del Bonze de Band candy se lleva la palma: ya no era muy normal ver a todos los padres y madres de familia, y a los profesores del instituto emborrachándose y haciendo el gamberro cual adolescentes descerebrados (impagable la escena del Lui Luai en el escenario) pero cuando ya es que toman als calles... estaba claro que la cosa tenía raíces oscuras. y es de nuevo Ethan Rayne el que ha provocado ese caos, por medio de unas chocolatinas mágicas, como encargo del Alcalde Wilkins para distraer las cosas mientras él paga un terrible tributo de bebés al demonio Lurconis. Otra jornada festiva en la que Buffy tiene que trabajar horas extras.

El médico de Willow y sus compinches cantando canciones de sus años mozos:



En Amends a la pobre Buffy se le amarga la celebración de las navidades con un Angel depresivo y atormentado por el Primero, que casi consigue que  el vampiro se suicide. Aunque la cosa acaba en romántica nevada y paseíto más romántico aún de la tristona pareja, no es una Navidad muy alegre para la Cazadora, por mucho que esté acostumbrada a que su ¿aún novio? no le de más que sofocones y lloreras.
Buffy llorando en Navidad, aunque no de la emoción de la fecha:



Y termina la temporada con la fiesta de fin de curso de The Prom, típica americana de graduación, que nada menos que es atacada por unos perros de infierno entrenados por un estudiante retarded y rencoroso. Otra vez la pobre Buffy teniendo que luchar para poder tomarse un combinado, así no hay quien tenga una juventud decente!!
Buffy trabajando antes de asistir a la fiesta de gala de the Prom:



De todos modos hay que decir que en este final de la tercera sí hay un poco de justicia poética, y en Graduation Day II cuando el Alcalde asciende a demonio Antiguo y se dispone a aguar la fiesta a todo el mundo devorándolo, los estudiantes y Giles vuelan el instituto entero por los aires, biblioteca sobre la Hellmouth incluida. ¡Así que al menos tienen una buena juerga con pelea y fuegos artificiales bien sonados!

La Serpiente gigante invitada a la Graduación:



El Sunnydale High volando por los aires:



En la cuarta temporada, nuestros amigos de la Scoobie gang van a la universidad. (Bueno, en realidad sólo van Willow y Buffy, pero en fin, ya nos entendemos) Los americanos tienen menos garitos y costumbre de juerguear callejeramente que nosotros, y parece que esperan a ir al College para poder hacerse sus fiestas privadas, así que es de suponer que en esta nueva andadura van a ir a todos los partys posibles. Bien, ¡la suerte está echada! Porque recordemos que siguen en Sunnydale, y hay cosas que nunca cambian. ¡En todo caso empeoran!

La universidad en sí es lugar bien peligroso, por la aglomeración de tiernos jovenzuelos llenos de jugosa sangre y todas esas cosas. Ya en el inicio vemos que hay bandas de vampiros trapiñándose a los estudiantes (como la de Sunday) y luego demonios de aviesas intenciones que aparentemente sólo quieren estudiar pero que si pueden te roban el alma (como Kathy, la repelente compañera de cuarto de Buffy). En la habitación de la pobre Willow hay fiestas día sí y día también, parece que su compañera es muy marchosa, seguro que entre medias algún estudiante cae en el bote de vampiros y demonios.
Pero es en Harsh ligth of day donde vemos dos clarísimamente, y con una víctima. Vale, la víctima ya la traían de casa, y en realidad parece que iban a abandonarlo al chaval por ahí, pero... nada bueno estarían tramando. Se trata de Spike y de Harmony, que han aparecido de nuevo en Sunnydale. Y justo se dan de narices con la Cazadora y su último ligue, el repelente (y efímero) Parker. Posiblemente ese encuentro es el que impide que Spike y Harm pillen en la fiesta comida para llevar.

Spike encontrándose con Buffy en la fiesta y criticándole el novio, de paso. (Bueno, es mutuo, y también habitual, ver Buffy y Spike criticándose los novios)



Acto seguido nos metemos de nuevo en Halloween, en el capítulo Fear itself. Una Buffy vestida de caperucita se ve encerrada junto a sus amigos en uno de los pabellones de la universidad, que ha sido tomado por el aterrador (y muy pequeñito) señor de los sueños y pesadillas. Giles con ayuda de una motosierra tiene entrar a sacarlos de allí, la verdad es que da mucho miedo él mismo con ese chisme

Buffy y sus amigos sospechando ya algo al entrar a la fiesta de Halloween:



No hace falta un fiestón señalado para que pasen pifias en el buffyverso, en realidad casi basta con echar un brindis y decir ¡qué bien lo estamos pasando! para que se líe. Es un poco lo que ocurre en Beer bad, donde Buffy y sus compañeros de borrachera acaban convertidos en cavernícolas por la magia de un tabernero vengativo.

Buffy meditando sobre la compleja trascendencia filosófica de la existencia y la espiritualidad en el devenir histórico de humanidad:



Y en The Initiative no es que pase nada en la fiesta en sí, o sea, la fiesta en eteoría era normal y tranquila. Perosino a los del trío de Geyperman (Riley, Forrest y Graham) se les agua porque el Hostil 17 se ha escapado y tienen que ir a buscarlo, Buffy casi lo mismo porque tiene que ir también a ver si mata a Spike de una vez (mmmppppffff... juaaaassss ) y la única que ha abandonado la fiesta del pabellón Lowell voluntariamente, la muy deprimida Willow, resulta que es la que se lo encuentra. Spike se le mete en la habitación (llamando primero, eso sí) e intenta morderle y no tenemo smuy claro qué más. La cosa acaba con asalto al pabellón por la iniciativa, bengalas luminosas cegadoras, gas lacrimógeno y Spike tirándose por una ventana. ¡Eso sí es un fin de fiesta!

Los iniciativos abandonando la fiesta (Forrest contento porque se han frustrado los planes de Riley de ligar con otra, Buffy)



Spike preparandose para celebrar una fiestecita privada para dos con Willow:



Y llegamos a Pangs, y al día de Acción de Gracias. Una cosa que ocurre allá por Noviembre en EEUU, y que es de lo más tradicional y emotivo, como podemos ver por el trajín cocinero y preparatorio que lleva nuestra querida Buffy. En casa de Giles, que además de británico, no es muy dado a celebraciones tontucias y se le ve bastante harto.
La fiesta de Acción de Gracias de los scoobies se ve estropeada por un batallón de espíritus indios vengativos (ops, perdón, nativos americanos) y además, Spike se les mete en casa a ver si le dan de comer, porque el pobrín no puede alimentarse por el chip de la Iniciativa.

Buffy afanándose con la comida de celebración mientras Xander se muere de sífilis:




Spike mirando a ver dónde le invitan a comer para Acción de Gracias:




En el episodio Doomed vemos a Willow asistiendo a otra fiesta universitaria, y precisamente hasta allí ha llegado alguno de los demonios que preparan el apocalipsis (el de ese mes al menos ) para conseguir la sangre de un hombre. Justo el que se encuentra la pelirroja a su lado, muerto y desangrado, en una cama donde se tiende un momento.


Willow saltando de la cama del patatús:




Aunque para juerga desgraciada, la de Giles en A new man. Comienza yéndose de copas con su ex-lo-que-sea Ethan Rayne, contándose las penas mientras trasegan una cerveza con whisky tras otra, y termina despertándose a la mañana siguiente convertido en demonio feoral. ¡Impagable la cara que se le queda cuando se mira al espejo en su apartamento!
Y es que la cosa ya no había empezado bien, porque casualmente ese día era el cumpleaños de Buffy, y había una fiesta, y eso ya era un presagio ominoso de porr sí. La propia Buffy tiene que terminar yendo a rescatar a su figura paterna ausente (profesora Walsh dixit) de las supuestas garras del terrible demonio que anda suelto por Sunnydale. Resulta ser el mismo Giles, claro. A lo mejor Rupert debería haber sospechado un pelín de la presencia de Ethan en Sunnydale?

Fiesta del diecinueve cumpleaños de Buffy:



Giles borracho todo satisfecho:



Giles feoral:



En Where The Wild Things Are todos los asistentes a la fiesta en el pabellón Lowell se ven afectados por los poltergeist y ataques de espíritus de unos niños maltratados en el pasado, incluso Spike que casualmente pasaba por ahí. Bueno, no tan casualmente, en realidad iba del bracete de Anya, que es muy lista ella y enfadada con Xander se ha agarrado a un tío bueno para ahogar las penas.

Anya y Spike entrando al pabellón universitario de la fiesta. Spike ya sospecha que la ha fastidiado, aunque todavía no le han atacado los fantasmas, porque da la casualidad de que es la residencia de los iniciativos.



Decir de paso, si me permitís el inciso, que a Spike desde que se junta con la Cazadora y su grupo parece que se le han amargado ya no sólo las fiestas, sino el simple salir a echarse unas birras. O le asalta Faith en el bronze provocándole un calentón de palmo (¡por lo menos!) o le sacuden los demonios en el bar de Willy. Me lo veo al pobrín pasando sus tardes de asueto en la biblioteca municipal.

Imagen de Spike en pleno calentón que no viene a cuento en este post pero que tenía que ponerla:



Ya no vuelve a haber tanta profusión de fiestas y partys en la serie a partir de la quinta temporada. Buffy acaba volviendo a casa, y ya no se dedica a intentar asistir a fiestas universitarias. La presencia de la impertinente y peligrosa Glory también les amarga las cosas a nuestros amigos, y no digamos la triste enfermedad de Joyce. Buffy también está saliendo hace ya tiempo con el aburrido de Riley (más tostón casi que Angel) lo que no es que incite a muchas alegrías y festejos. Pero aún con todo la vida sigue, los scoobies son jóvenes y tienen que divertirse... al menos de vez en cuando.

Family, la fiesta de cumpleaños de Tara, que cumple veinte. No sólo unos demonios invisibles atacan a los scoobies, conjurados por la misma bruja que está asustada de que vean su presunta mitad demoníaca, sino que también ha aparecido en Sunnydale, y muy visiblemente, la repulsiva familia de Tara que han venido a llevarla a casa. Por suerte esta es una fiesta que empieza mal pero termina bien, porque no se la llevan y al final podemos ver que se están divirtiendo en el bronze. ¡Casi una excepción a la regla de las fiestas y cumpleaños!

Una fiesta que empieza mal pero termina bien:



En Triangle el Bronze es atacado de nuevo, esta vez por un tremendo troll ávido de beber cerveza y comer niños. Xander y Spike se enfrentan a él valientemente (o sea salen a buscar a buffy para que lo detenga) y les da bastante guerra a todos el dichoso troll hasta que unos y otros consiguen hacer que se marche a otra dimensión; incluso derrumba el balcón del local causando destrozos y heridos.

El troll Olaf echando un barrilito de cerveza:



Xander y Spike flipando de que el troll antes salía con Anya*:


*(Ver como siguen haciendo buena pareja)

Y de nuevo un ataque en el Bronze, aunque de alguien que a estas alturas nadie se esperaba: Drusilla vuelve en Crush y lleva a Spike a bailar. Y a comer, también, porque el vampiro rubio hace mucho que no se alimenta como es debido. Triste y tremenda escena cuando Dru mata a una pareja y le entrega la chica muerta a Spike, que bebe de ella. No es exactamente una fiesta, pero como apunte al Bronze.

Dru y Spike en el Bronze:



Drusilla incitando a Spike a alimentarse de su presa:



En I Was Made to Love You sí hay una fiesta, una de esas universitarias. Y por cierto que también se ha colado por ahí Spike, atraído por la bebida gratis... y por poder ver a Buffy está más que claro. Mientras ellos discuten, hace aparición April, la robot de Warren, que termina la cosa lanzando por una ventana a Spike. Luego ataca también a Buffy en su afán de encontrar a su creador.

Spike flirteando con Buffy, antes de que ambos sean descacharrados por el robot obsesivo April.



La sexta temporada es bastante amarga en muchos sentidos, especialmente desde el lado de Buffy, que deprimida por haber vuelto del cielo, pasa casi todo el tiempo baja de moral. O pagándola con el pobre Spike, que tanto la quiere. Tampoco llevan ya ninguno el tipo de vida de estudiante sin preocupaciones, claro, pero aun así hay algunas fiestas y ocasiones especiales de esas que atraen a los demonios, vampiros y desgracias varias.

La propia Buffy es la que comienza esto de las juerguecillas, yéndose de copas con Spike en Life serial. No es exactamente una fiesta, y además la cosa pinta de lo más aburrido con el vampiro que se pone a hacer de tahúr con un hatajo de demonios con eso de que hay que conseguir información, pero Buffy coge un buen cogorzón. Eso sí, se les estropea la vuelta a casa con la aparición de un extraño demonio rojo con ridículas alitas que no es otro sino Jonathan del Trío disfrazado.

Buffy y Spike de marcha:



El "demonio" que aparece ante Buffy y Spike:



Pero no nos preocupemos, que acto seguido sí tenemos una ocasión absolutamente ideal para este post, en All the way. Bien sea por su novatez y juventud, bien sea porque su hermana no le cuenta bien las cosas, a Dawn se le ocurre ¡salir en Halloween! Que ya sabemos que las criaturas malignas no salen en esa fechas pero se las arreglan para hacerlo de un modo u otro. Eso es lo que ocurre, y su cita resulta ser un vampiro, que además la lleva a un bosque lleno de más vampiros. Buffy (y Spike, que tampoco salía, claro) tienen que ir a rescatarla junto con Giles.

Por si fuera poco, justo ese momento es el que Anya y Xander eligen para anunciar que van a acasarse, por lo que se arma una especie de celebración en la Magic Box. Si es que estaba cantado que iba a terminar mal la noche...

Xander y Anya muy animados tras anunciar que se casan:



Dawn y su ligue vampírico pillados in fraganti:





Once more with feeling podría haber sido una fiesta en sí, todo el mundo cantando y bailando, y maravilloso beso final de Buffy y Spike. Pero recordemos que aparte del desastre emocional de nuestros amigos cantando sus más escondidos secretos a los cuatro vientos (Buffy incluso confiesa que había estado en el cielo) acaba muriendo gente por combustión espontánea. Cosa de la que aún estamos esperando que alguien le pida cuentas al que invocó al edmonio Sweet, el descerebrado de Xander.

Buffy a punto de arder:



Y una del Bronze, donde parece que se celebraba algún tipo de fiesta de disfraces. La salida nocturna de Willow y Amy en Smashed, además de quitarnos metraje del polvo de Buffy y Spike (aaaghhrr imperdonable) nos deja un sabor bien triste y amargo de ver al grado de descontrol y degradación se ha dejado caer Willow. La cosa termina con una Willow muy evidentemente agotada de la magia, y presa fácil para su caída en picado en los siguientes episodios.

Willow y Amy estropeando la fiesta a la gente (en la mejor tradición brujeril, hay que decirlo):



Sin duda el momento Bronze de esta temporada es el de Dead things. Una triste y alejada buffy se aparta de la juerga que se están corriendo sus amigos, escabulléndose hacia las sombras. En varios sentidos, porque en el balcón del local se encuentra con Spike. Una escena de sexo bastante twisted que nos deja a todos babeando, y no nos da pena que a Buffy se le estropee la noche de marcha con los scoobies: sin duda y por una vez es muchísimo mejor el vampiro con el que se topa.

Fiesta en el Bronze con música retro:



Buffy montándose la fiestecita sexy particular con Spike (mucho más interesante y cultural, dónde vas a parar!):



Como vemos, hay pocas fiestas dignas de este nombre en la sexta. Pero sí tenemos otro cumpleaños de la cazadora (oh, insensata!) en Older and Far Away. En vez de celebrar un party cumpleañero, terminan todos (Spike y Clem incluidos) atrapados dentro de la casa Summers por culpa de un hechizo que pide Dawn ante Hallfrek, demonio de venganza amiga de Anya. Y por si eso no fuera suficiente, también está ahí con ellos el demonio de una espada que Buffy ha llevado a casa, y que está dispuesto a atacarles una y otra vez.

Preparando la fiesta de cumpleaños de Buffy:



Buffy y Spike se dan cuenta de que no pueden salir de la casa (y se ponen a pensar en dar esquinazo al resto de invitados y subir a echarse un polvo, evidente):



Aunque para celebración fallida reina de la sexta, sin duda la boda de Anya con Xander en Hells bells. Bueno, no había que estudiar mucho para saber que algo malo iba a pasar (fiesta, Sunnydale, Hellmouth... Xander) pero creo que nadie nos esperábamos algo tan fuerte. Aparece una antigua víctima de Anya tramando una venganza que logra que el inseguro y egoísta novio plante a la joven ante el altar. ¡En esta ocasión no son los demonios y vampiros los que arruinan la fiesta, la lista de invitados estaba llena de ellos! Es el propio Xander con su cobardía y estupidez el que lo hace.

Los vestidos de las damas de honor no presagiaban nada bueno:



Xander a punto de fastidiarla:




Y si hay una temporada triste en la serie, es la séptima. No podemos esperar demasiadas celebraciones, y no las tenemos en pantalla. Pero en fin, es la Hellmouth y como ya dijimos sólo hace falta un resquicio, un par de  cervecitas y alguien agitando un pañuelo y ya se provocan a los poderes infernales. Así que aún podemos encontrar un par de ocasiones de fiesta endemoniada, o celebración que termina en ataque vampírico.

Por ejemplo la Promenade de Sleeper, donde los jóvenes se reúnen para irse de marcha y de paso ver a qué garito acaban metiéndose... y nada menos que para una de las jóvenes termina en ataque de Spike. Poseído por el primero se dedica a ir asesinando y convirtiendo gente por todo Sunnydale, y una aglomeración festiva es un buen coto de caza.

Spike en la Promenade:




Y en Empty places creo que tenemos la última juerga digna de ese nombre de la serie, en el Bronze, cuando Faith en papel de hermana mayor lleva de marcha a las pavas potenciales. La cosa termina realmente mal cuando son atacadas por policías poseídos por el mal que emana de la Boca del Infierno.

Faith y compañía en el Bronze:



Y esto es todo en cuanto a celebraciones, fiestas y partys de Sunnydale que terminan mal... la verdad es que es algo que se echa en falta al final de la serie, sobre todo las celebraciones como Navidad, Halloween y todo eso . Pero hay tantas cosas que se han perdido y que la serie no satisface, que esto tan solo es algo pequeñito más.