Written By: Joss Whedon
Directed By: Joss Whedon
Original on air WB 14/12/1999
Trailer
Estupendo
capítulo donde a causa de la llegada de unos extraños
demonios, Los Caballeros, todos en Sunnydale pierden sus voces y deben
intentar solucionarlo todo en silencio. El episodio en sí es de
esos experimentos que a veces salen fenomenal, y con todo que los
personajes se ven incapacitados para hablar, avanzan en las relaciones
de manera increíble y se dicen sin palabras muchas cosas que han sido
incapaces de expresar cuando tenían voz. Por ejemplo, vemos en
este capítulo claramente la atracción de Willow y
Tara y lo bien que se compenetran como pareja cuando juntas y cogidas de
la mano aúnan sus fuerzas mágicas para atrancar la
puerta con una enorme y pesada maquina, vemos que Xander quiere a su
modo a Anya cuando el pobre Spike que está recogiendo algo
del suelo como un niño bueno y Xander entra y cree que
está inclinado sobre Anya para morderle y el chico le mete una
tunda (inmerecida) para "salvarla", vemos en las calles el primer beso de Buffy y
Riley, que no se habían decidido todavía a darse...
También tenemos escenas divertidas y geniales, como un Xander
sin voz intentando llamar por teléfono a Buffy mientras Spike le
hace el famoso gesto obsceno británico de levantarle dos dedos
como diciéndole "tú eres tonto", o el gesto procaz
en su inocencia de Buffy agitando la mano para dar a entender
cómo matar a los Caballeros (clavándoles una estaca) que
tanto Xander ¡como Giles! malinterpretan de inmediato.
Y destacar que en
este episodio Riley y Buffy se
encuentran cara a cara intentando detener a los caballeros, él como
soldado de la Iniciativa, ella como La Cazadora, y así se desvela su
secreto mejor guardado.
Los caballeros
aterradores por completo, y el modo en el que atrapan a siete personas
para arrancarles sus corazones mientras no pueden gritar absolutamente
terrorífico, un estupendo trabajo de diseño y
maquillaje. la banda sonora del episodio también es perfecta, y
absolutamente adecuada para representar cada acción que transcurre ante
nuestros ojos.
Una pequeña joya del buffyverso sin ninguna duda.
por Ehiztari
Hush es uno de esos capítulos de BTVS con merecida fama por lo
arriesgado de su apuesta: hacer un episodio prácticamente sin
diálogos. Desde luego es original, pero personalmente creo que
los hay mejores, cualquiera de los que se adentran en el conflicto de
un personaje y profundizan en sus dilemas morales o sentimentales (como
Corazón salvaje, el de la despedida de Oz, por ejemplo). En
cualquier caso, es un buen capítulo, basado en una original
premisa que introduce la Profesora Walsh en su clase (¿Os
habéis dado cuenta de que Walsh empieza a ser una especie de
resumen teórico al principio de los capítulos para
plantear lo que se va a desarrollar después. Lo hizo
también en Beer bad hablando del Ello y la
satisfacción de los deseos más primarios) En este caso,
Walsh plantea que comunicación y lenguaje no es lo mismo. Es
exactamente lo que se nos dirá a lo largo del capítulo.
Cuando los Caballeros roban la voz de los personajes, es precisamente
cuando éstos empiezan a comunicarse de verdad: ¿Hay cosa
más tierna que los gestos cariñosos con que Giles recibe
a Buffy y a Willow? Pero sobre todo, es el capítulo en que Riley
y Buffy se encuentran frente a frente y se ven obligados a revelar al
otro su secreto. (Sin embargo, al final, cuando recuperan la voz, de
nuevo no saben por dónde empezar a hablar). Es también el
capítulo en que Tara y Willow encuentran su unión en la
magia y establecen un lazo que ya no se romperá salvo con la
muerte. Incluso Xander y Anya, discutiendo al principio del
capítulo, cuando ya no pueden hablar, se reconcilian en el
abrazo de Xander al comprender que ha malinterpretado la
posición de Spike arrodillado junto a su novia (previa paliza a
Spike que, como siempre, es el que paga todos los platos rotos).
En relación con Spike, se sitúan las escenas más
graciosas del capítulo: la discusión sobre dónde
ubicar al “trasto molesto” que es cuando Giles quiere
deshacerse de él ante la proximidad de una visita femenina; sus
problemas de convivencia con Xander en el sótano (Que Xander lo
ate a la silla cuando se va a dormir es claramente excesivo, así
que considero que se merece el gesto que le hace Spike cuando,
además, Xander le echa la culpa de su mudez repentina); por
supuesto, la mencionada “confusión” que
provoca al arrodillarse para buscar algo junto a Anya, que descansa
sobre el sofá; Una lástima que no estuviera en la
reunión de los scoobies donde Buffy propone, de forma tan
gráfica, cómo matar a los nuevos monstruos. Seguro que el
rubio oxigenado, aun sin voz, habría sabido dar algún
matiz nuevo a la situación.
Pero, de todas formas, mi escena
cómica preferida se la adjudico a la Profesora Walsh, cuando
señala el letrero a Riley, que ha estado a punto de morir
gaseado en el ascensor por no superar la prueba de reconocimiento de
voz: “En caso de emergencia, usar la escalera”.
Buenísimo.
Y también es magistral el diseño de este capítulo,
con unos de los monstruos más inquietantes y originales de toda
la serie: Los Caballeros, tan ceremoniosos y decimonónicos,
máscaras parsimoniosas que se deslizan en el aire con su cohorte
de esclavos deformes, son realmente terroríficos. Igual que el
hecho de quitar la voz a sus víctimas, la ceremonia con que
esgrimen el escalpelo que arranca los corazones de los siete
jóvenes, el sueño profético de Buffy con su clima
misterioso de cuento de hadas, la ambientación de relojes,
campanarios y niebla… Realmente bueno.
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