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Written By: Tracey Forbes
Directed By: Nick Marck
Original on air WB 30/11/1999
Trailer
Imprescindible
capítulo "de hechizo" que sirvió para probar en
pantalla qué tal daría la relación amorosa entre
Buffy y Spike. Los resultados están a la vista: tienen
más química en un capítulo que Bufy con Riley u
Angel en toda la serie. Es un capítulo divertidísimo,
realmente de alta comedia, que no tiene momento malo.
Angustiada
por la
sensación de dolor y de pérdida de haberse quedado sola,
Willow intenta mejorar su ánimo haciendo un hechizo para que se
cumpla su voluntad. Sin darse cuenta de que el hechizo ha funcionado,
consigue que a Xander le acudan todos los demonios de los alrededores,
que Giles e quede ciego, que por un fugaz momento Amy revierta a su
forma humana, y por encima de todo, que Buffy y Spike piensen que van a
casarse. Impagable el momento en el que, en plena discusión
entre los dos, un Giles bastante harto ya sale a echarles la bronca y
se encuentra al vampiro de rodillas pidiendo la mano de Buffy, y a ella
dando el sí abrazándolo, y agitando entre lágrimas
de emoción un anillaco punkarras en forma de calavera.
A
partir de
entonces el capítulo se desarrolla de forma imparable a la
consecución de la boda ideal por parte de Buffy y Spike, y hacer
notar por encima de todo que Willow les manda que se casen, no que se
estén metiendo mano y la lengua hasta los hígados todo
el capítulo: sobre todo por parte de Buffy en la vida la hemos
visto meterle mano tanto a un tío, es absolutamente genial.
Empalagosos y cursis, enganchados como lapas por los rincones, intentan
ayudar a deshacer el hechizo que ha dejado ciego a Giles (Genial Buffy
cuando dice que vale, es un hechizo pero a ella no le ha afectado
porque es la cazadora) y se enfrentan a las hordas de demonios que
persiguen a Xander.
Mientras tanto, Willow ha desaparecido: ha sido
transportada a Arashmahaar, el reino del demonio D´Hoffryn, que
quiere contarla en sus filas de demonios vengadores. Willow se niega y
regresa al mundo, en medio de una pelea de sus amigos contra los
demonios en una cripta, y deshace el hechizo. Destacar que parece
bastante claro que Spike, al caer al suelo, despierta del hechizo
antes que Buffy reconociéndola, y aun así se deja
besuquear y meter de todo lo posible mientras ella se le echa encima
preocupada y amorosa. (Y es que no puede mantener las manos lejos de
Spike ni un minuto jajajajaja) las caras de asco de los dos cuando
"despiertan", de antología. Buffy lamentándose de las
babas de Spike, él gritando Bloody hell más falso que un euro de cartulina...delicioso de verdad.
Entretanto Buffy
le ha dicho a su pretendiente Riley que iba a casarse y con un tal
Spike, y al finalizar el capítulo corre a desdecirse y hacerse
pasar por loca. Por cierto que le daría mucho asco haberse dado
el lote con el vampiro, pero ahí está mirándolo sentada
frente a él cuando todo termina, él atado a la silla por
la cintura mientras Willow hace millones de galletas para intentar
aliviar su sentimiento de culpa. Spike le pide una porque aun tiene la boca con sabor a Buffy.
Bueno…pues
me lo habré visto como cincuenta veces y todas babeando a
chorro…Spike está delicioso, discutiendo con Buffy cuando
lo entra a rastras como un mocoso treceañero “que no te
atreves, que no tienes agallas…que si que tengo, tengo un saco
lleno…será de boquilla… cuando el hechizo los
sacude y lo siguiente que vemos es a Giles que NO SE LO PUEDE CREER y a
Spike declarándose a Buffy como mandan los cánones
decimonónicos…de rodillas, con anillo y frasecitas cursis
incuidas. Buffy sirviendo a Spike como una novia de antaño,
si se me van a casar como las parejas de hace cien años, de la
forma más tradicional y canónica del mundo.
Es
un capítulo genial, de principio a fin…desde ese Spike en
la bañera encadenado por Giles y gritando que le pongan el
serial y “torturado” por Buffy enseñándole la
yugular…y deleitándonos a todas con uns de las caras de
vicioso más irresistibles, sexys y turbias de toda la
serie…Dios…qué manera de mirar, es para derretir
las piedras.
Aparte
de Spike y Buffy…casi no me interesa nada…bueno, Giles,
Giles genial decidiendo arreglar su problema tomándose otro
whisky, soportando que Spike le diga suegro y escuchando los besuqueos,
moñerias y cursilerías de la parejita de enamorados…que
no desperdician ni un segundo para morrearse como posesos, pobre
vigilante.
Mención
a Riley, que está simpático diciendo ¿me
iré muy lejos…y me quedaré allí. Pobre
muchacho, creo que ya intuye contra quien tiene que competir.
Me
gusta que Spike pida una galleta a Willow…no le basta con campar
por la casa y meterse en las conversaciones y que le paguen la
sangre…encima se autoincluye entre los “invitados con
derecho a galleta” y eso me parece delicioso.
Y
para finalizar…lo que ya hemos visto un millón de veces
mínimo…ese Spike “despertando” del hechizo un poco
antes de Buffy, quizás a causa del golpe, y susurrando “la
cazadora…” y acto seguido agarrándose bien para
dejars meter la lengua hasta los hígados. Y fingiendo luego que
ella da asco y gruñendo ¡¡¡Bloody hell!!!
mirándola de reojo …es que me lo comía entero
Y a destacar LA FRASE del capítulo: Spike,
a Xander, diciéndoselo como si le dijera la cosa más
horrible, el peor castigo mundial, lo más duro y terrible que
puede imaginar…¡Tachado…de la lista de invitados!
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Extra investigación
Something blue
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