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Imprescindible capítulo "de hechizo" que sirvió para probar en
pantalla qué tal daría la relación amorosa entre Buffy y Spike. Los resultados
están a la vista: tienen más química en un capítulo que
Buffy con Riley u Angel
en toda la serie. Es un capítulo divertidísimo, realmente de alta comedia, que
no tiene momento malo.
Angustiada por la sensación de dolor y de pérdida de haberse
quedado sola, Willow intenta mejorar su ánimo haciendo un hechizo para que se
cumpla su voluntad. Sin darse cuenta de que el hechizo ha funcionado, consigue
que a Xander le acudan todos los demonios de los alrededores, que Giles e quede
ciego, que por un fugaz momento Amy revierta a su forma humana, y por encima de
todo, que Buffy y Spike piensen que van a casarse. Impagable el momento en el
que, en plena discusión entre los dos, un Giles bastante harto ya sale a
echarles la bronca y se encuentra al vampiro de rodillas pidiendo la mano de
Buffy, y a ella dando el sí abrazándolo, y agitando entre lágrimas de emoción un
anillaco punkarras en forma de calavera.
A partir
de entonces el capítulo se desarrolla de forma imparable a la consecución de la
boda ideal por parte de Buffy y Spike, y hacer notar por encima de todo que
Willow les manda que se casen, no que se estén metiendo mano y la lengua hasta
los hígados todo el capítulo: sobre todo por parte de Buffy en la vida la hemos
visto meterle mano tanto a un tío, es absolutamente genial. Empalagosos y
cursis, enganchados como lapas por los rincones, intentan ayudar a deshacer el
hechizo que ha dejado ciego a Giles (Genial Buffy cuando dice que vale, es un
hechizo pero a ella no le ha afectado porque es la cazadora) y se enfrentan a
las hordas de demonios que persiguen a Xander.
Mientras
tanto, Willow ha desaparecido: ha sido transportada a Arashmahaar, el reino del
demonio D´Hoffryn, que quiere contarla en sus filas de demonios vengadores.
Willow se niega y regresa al mundo, en medio de una pelea de sus amigos contra
los demonios en una cripta, y deshace el hechizo. Destacar que parece bastante
claro que Spike, al caer al suelo, despierta del hechizo antes que Buffy
reconociéndola, y aun así se deja besuquear y meter de todo lo posible mientras
ella se le echa encima preocupada y amorosa. (Y es que no puede mantener las
manos lejos de Spike ni un minuto jajajajaja) las caras de asco de los dos
cuando "despiertan", de antología. Buffy lamentándose de las babas de Spike, él
gritando Bloody hell más falso que un euro de cartulina...delicioso de
verdad.
Entretanto Buffy le ha dicho
a su pretendiente Riley que iba a casarse y con un tal Spike, y al
finalizar el capítulo corre a desdecirse y hacerse pasar por loca. Por
cierto que le daría mucho asco haberse dado el lote con el vampiro, pero
ahí está mirándolo sentada frente a él cuando todo termina, él atado a la
silla por la cintura mientras Willow hace millones de galletas para
intentar aliviar su sentimiento de culpa. Spike le pide una porque aun
tiene la boca con sabor a Buffy.
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por mí de nuevo!
Bueno…pues me lo habré visto como cincuenta veces y todas babeando
a chorro…Spike está delicioso, discutiendo con Buffy cuando lo entra a rastras
como un mocoso treceañero “que no te atreves, que no tienes agallas…que si que
tengo, tengo un saco lleno…será de boquilla… cuando el hechizo los sacude y lo
siguiente que vemos es a Giles que NO SE LO PUEDE CREER y a Spike declarándose a
Buffy como mandan los cánones decimonónicos…de rodillas, con anillo y frasecitas
cursis incluidas. Buffy sirviendo a Spike como una novia de antaño, si se me van
a casar como las parejas de hace cien años, de la forma más tradicional y
canónica del mundo.
Es un
capítulo genial, de principio a fin…desde ese Spike en la bañera encadenado por
Giles y gritando que le pongan el serial y “torturado” por Buffy enseñándole la
yugular…y deleitándonos a todas con una de las caras de vicioso más
irresistibles, sexys y turbias de toda la serie…Dios…qué manera de mirar, es
para derretir las piedras.
Aparte de
Spike y Buffy…casi no me interesa nada…bueno, Giles, Giles genial decidiendo
arreglar su problema tomándose otro whisky, soportando que Spike le diga suegro
y escuchando los besuqueos, moñerías y cursilerías de la parejita de
enamorados…que no desperdician ni un segundo para morrearse como posesos, pobre
vigilante.
Mención a
Riley, que está simpático diciendo ¿me iré muy lejos…y me quedaré allí. Pobre
muchacho, creo que ya intuye contra quien tiene que competir.
Me gusta
que Spike pida una galleta a Willow…no le basta con campar por la casa y meterse
en las conversaciones y que le paguen la sangre…encima se autoincluye entre los
“invitados con derecho a galleta” y eso me parece delicioso.
Y para
finalizar…lo que ya hemos visto un millón de veces mínimo…ese Spike
“despertando” del hechizo un poco antes de Buffy, quizás a causa del golpe, y
susurrando “la cazadora…” y acto seguido agarrándose bien para dejarse meter la
lengua hasta los hígados. Y fingiendo luego que ella da asco y gruñendo
¡¡¡Bloody hell!!! mirándola de reojo …es que me lo comía entero
Y a
destacar LA FRASE del capítulo: Spike, a Xander, diciéndoselo como si le dijera
la cosa más horrible, el peor castigo mundial, lo más duro y terrible que puede
imaginar…¡Tachado…de la lista de
invitados!
Extra investigación Something blue
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