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5X22 The Gift |
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| Resumen | |
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Buffy y sus amigos parten en busca de Glory y sus secuaces, dispuestos a presentarle batalla como sea y rescatar a Dawn. Buffy se ha negado a escuchar la solución propuesta por Giles de matar a la muchacha. Cuentan con varias armas, que recogen rápidamente para utilizarlas contra Glory, la esfera que repele al dios, buffybot para mantenerla distraída, el martillo de Olaf el troll y un arma secreta que sólo puede utilizar Xander, y que será bien efectiva. En este capítulo asistimos también a la esperada escena de Buffy dejando de nuevo entrar en su casa a Spike. Un momento lleno de intimidad donde Spike le dice que está dispuesto a todo por salvar a Dawn, a morir si es necesario. impresionante Spike que hace tiempo que dejó todo eso del mal por amor a Buffy y se comporta como un héroe, y también digno de ver las miradas que le echa Buffy. Ella lo besó en Intervention y no creo que se arrepienta Siguiendo a Tara, que por instinto o dominio de Glory acude al lugar donde han construido precariamente una torre desde donde verter la sangre de Dawn, Buffy y sus tropas llegan y empiezan a presentar batalla. Luchan contra Glory y sus esbirros, intentando llegar a Dawn. Saben que Glory debe matar a Dawn en un momento muy preciso o el ritual no funcionará, y se proponen impedírselo como sea. y en un momento dado Spike ve que hay alguien arriba, con la chica. Ayudado por la magia de Willow que le despeja el camino, Spike sube corriendo a la torre. Ahí encuentra a Doc, el extraño demonio adorador de Glory. Lucha con él pero Doc le clava un cuchillo en los riñones y lo tira de la torre. La mirada aterrada de Spike antes de caer, viendo que no puede salvar a Dawn, es impresionante. Entretanto Buffy consigue derrotar a Glory y ésta huye dejando en su lugar el cuerpo malherido e indefenso de Ben. En uno de los momentos más fríos y aterradores de Giles, éste le cubre la boca y lo asesina con sus manos. Doc comienza a hacer cortes a la muchacha, vertiendo sui sangre. En los momentos finales Buffy acude lo derrota y suelta a Dawn, pero la caída de los muros entre las dimensiones ya ha comenzado, sólo la sangre de Dawn las cerrará cuando ella muera. O...la de Buffy. Sangre de las Summers, la sangre con la que los monjes crearon a Dawn.
Tras un emotivo momento con su hermana, y decirle que tiene que
seguir viviendo, Buffy salta de la torre, precipitándose al portal de energía.
Luego la vemos tirada, en el suelo. La Cazadora ha muerto. |
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| Comentario | |
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Coincide que es el capítulo 100 y fin de temporada y durante algún tiempo se pensó que sería también el fin de la serie. Motivos suficientes para que este episodio se haya construido con la voluntad de culminar la historia dándole un digno broche. Lo consigue. Empieza haciendo un vertiginoso repaso-homenaje de lo ocurrido anteriormente, pero, sobre todo, pocas veces una serie se habrá permitido la chulería de matar a su protagonista y hacerlo de esa forma tan rotunda, marcando casi una visión sobre el mundo, la existencia, la vida y la muerte.
Sí, la serie mata a su protagonista cuando ya sabían que iba a
haber continuación y, en consecuencia, -aunque aquí nunca ha sido problema tener
personajes muertos- esa continuación, con Buffy regresando del “cielo”, no podrá
ser igual. Será una curiosa continuación (haciendo algunos malabares con la
verosimilitud) que no sólo consigue proporcionar continuidad a lo que parecía
imposible, sino dar un golpe de timón y dirigir la nave de la serie por mares
aún más profundos y adultos. Pero eso será otra historia y deberá ser contada en
otro momento. En la rememoración de citas míticas del episodio (y de la serie) queda la despedida de Buffy y Dawn. “Lo más difícil de este mundo es vivir en él” Es otra frase que supera con mucho el mero consuelo al abandonar a los seres queridos. Por el contrario, recoge gran parte del drama de la cazadora. Solitaria dadora de muerte, como decía Spike en Fool for Love, llega un momento en que desea el descanso.
Debe fundirse a su esencia oscura, pero Buffy eligiendo morir en
lugar de su hermana, consigue convertir su rendición en victoria. Es “el
regalo”. Se lo hace a Dawn, la salva y le da no sólo vida, sino también
“realidad”, existencia humana de aquí en adelante. Pero en definitiva Buffy
también sabe que ella está eligiendo la parte más fácil, la
que, en el fondo de su ser, siempre ha añorado y que es ahora Dawn la que
debe cargar con el peso insoportable de continuar la existencia, la culpa,
la soledad… Por eso son sus palabras de consuelo, transidas de la fuerza
de una revelación. |
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