Buffy y Willow están
haciendo limpieza de la casa, sacando todo lo que pueda relacionarse
con la magia, incluso las más sencillas velas. Buffy encuentra
el mechero zippo de Spike en el sofá y se lo guarda en el
bolsillo. Esa misma mañana a plena luz del día el vampiro
aparece a buscarlo, cubierto con su manta. Está claro que piensa
pasar un buen rato con Buffy, que finge como siempre ser renuente pero
coquetea con él en la cocina. Por desgracia los interrumpe la
llegada de una señora de los servicios sociales. Viene a
investigar en qué tipo de familia vive Dawn. Tras unas cuantas
situaciones divertidas y equívocas, la señora se marcha
convencida de que la casa Summers es un desastre. Spike intenta hablar
(y otras cosas es de suponer) con Buffy pero ésta la paga con
él y le dice que se marche. Spike mete la mano en el bolsillo de
Buffy, recupera su mechero y sale airadamente de la casa.
Después,
Buffy se vuelve
invisible tras
ser disparada con un extraño artilugio por el Trío.
Tras unas cuantas travesuras, por supuesto le falta tiempo para
ir a la cripta de Spike a disfrutar de nuevo de las atenciones sexuales
del vampiro. Spike al principio cree que es un fantasma, pero la
reconoce cuando le desabrocha la camisa y empieza (al parecer)
con
los pantalones. En una estupenda escena en la cripta, Spike, tras
librarse disimulando como puede de Xander que va buscando a Buffy, le
dice entre otras cosas que no la quiere así y que se marche:
él la quiere completa y entera, no como un fantasma que se
esconde tras su invisibilidad como si así no fuera ella la que
está en su cama. Aunque Buffy se queda un rato más por
culpa de las "trampas" que le hace a Spike, luego se marcha, caminando
invisible por las calles. Pero el peligro es mayor del que ella cree:
sus amigos
descubren que si permanece en ese estado mucho tiempo, la cosa puede
terminar muy mal. Finalmente con ayuda de Willow consigue volver a la
normalidad, al menos en cuanto a ser visible.
por Ehiztari
Un monumento a la frikidad, con los tres
malos más patéticos y originales y una trama, la de la
invisibilidad, tópica y tonta hasta decir basta, pero,
qué queréis, me encanta este capítulo.
Empieza de forma estupenda ya antes de
los títulos de crédito con la “limpieza” de
las cosas de magia de Willow y Buffy diciendo que son peligrosas porque
pueden hacerla recaer en su dependencia y eso sería muy malo
y... entonces se encuentra el encendedor de Spike. Llevan varios
capítulos haciendo esto y cada vez me gusta más.
Qué forma de decir tanto sin una sola palabra. Sólo con
miradas, asociaciones, objetos... nos llevan directamente a la mente de
la reprimida Buffy. Aunque quiere ocultar a toda costa a los
demás lo que está viviendo, sin embargo, los espectadores
podemos leer en ella como en un libro abierto, sin que nunca diga nada.
Luego tenemos la descacharrante
relación entre el Trío, que parecen iguales, pero ya se
está viendo que de eso, nanay. Warren, es el más listo
(tampoco tiene mucho mérito) y se empieza a dibujar como el mal
bicho que pronto nos demostrará que es. Engaña, miente,
desprecia a Jonathan, utiliza a Andrew... Andrew es un infeliz, sin un
átomo de personalidad y Jonathan (¿qué haces con
esas compañías, Jonathan?) sigue siendo un cacho de pan,
preocupado muy seriamente porque sus armas puedan hacer pupa a la
cazadora y diciéndole a Warren que haga el favor de llamarle
para avisar de los problemas que puede tener.
Tras los títulos, una
escena magistral de comedia: Buffy y la señora de Servicios
Sociales. ¿Cómo pueden salir tantas cosas mal y/o meter
tanto la pata en tan poco tiempo? Buffy debería dar clases de
esa asignatura. Que no es que Dawn llegue siempre tarde al insti, sino
que sólo ha sido una mañana un poco dificil, que si un
chico raro que está allí no es su novio y no duerme en la
casa, a pesar de andar con una manta a todos lados, porque va a ser que
tiene problemas de seguridad, que Buffy no miente cuando dice que Dawn
y ella viven solas, aunque inmediatamente se oye la voz de Willow
diciendo que se va a la cama, pero que, de ninguna manera es que tenga
una relación con una mujer, aunque, por supuesto ella no
está en contra de esas cosas, y que la hierba que está en
bolsitas en el salón, desde luego no es lo que parece...
Si no es por la “ayuda” del Rayo invisibilizador, Dawn dormía al día siguiente en una casa de acogida.
Todo ello aderezado con las tres escenas de babeo absoluto con Spike:
primero cuando entra en busca de cariñitos y Buffy lo recibe
como la cara de sargento de siempre, pero en cuanto se le acerca, se
derrite. Hasta que llega Xander diciendo a Spike que deje de intentarlo
con Buffy porque nunca tendrá ninguna posibilidad ya que con
él sólo estaría una idiota como Harmony o un
pirada como Drusilla. "¡Hey!"- acaba protestando Buffy. Y la
mirada silenciosa de Spike midiendo de arriba abajo a Xander parece que
está calibrando cuánta estupidez puede caber en una
figura humana. En segundo lugar, cuando le saca el mechero del bolsillo
del pantalón, con esa cara de enfado y Buffy a punto de
deshacerse. Finalmente, por supuesto, la escena en la cripta. Recuerdo que me partí de risa cuando Xander
le pilla “haciendo ejercicio” (–
“¿Desnudo?” /- “La inmortalidad no es excusa
para no mantenerse en forma”)
Y también el desenlace en la sala de juegos es descacharrante.
¡Buffy acaba de encontrar su “Archinemesisis”! El
mundo tiembla..
anterior - siguiente
|