|
6X11 Gone
|
|
| Resumen | |
|
Después, Buffy se vuelve
invisible tras ser disparada con un extraño artilugio por el Trío. Tras unas
cuantas travesuras, por supuesto le falta tiempo para ir a la cripta de Spike a
disfrutar de nuevo de las atenciones sexuales del vampiro. Spike al principio
cree que es un fantasma, pero la reconoce cuando le desabrocha la camisa y
empieza (al parecer) con los pantalones. En una estupenda escena en la cripta,
Spike, tras librarse disimulando como puede de Xander que va buscando a Buffy,
le dice entre otras cosas que no la quiere así y que se marche: él la quiere
completa y entera, no como un fantasma que se esconde tras su invisibilidad como
si así no fuera ella la que está en su cama. Aunque Buffy se queda un rato más
por culpa de las "trampas" que le hace a Spike, luego se marcha, caminando
invisible por las calles. Pero el peligro es mayor del que ella cree: sus amigos
descubren que si permanece en ese estado mucho tiempo, la cosa puede terminar
muy mal. Finalmente con ayuda de Willow consigue volver a la normalidad, al
menos en cuanto a ser visible. |
|
| Comentario | |
|
Un monumento a la frikidad, con los tres malos más patéticos y originales y una trama, la de la invisibilidad, tópica y tonta hasta decir basta, pero, qué queréis, me encanta este capítulo.
Empieza de forma
estupenda ya antes de los títulos de crédito con la “limpieza” de las cosas de
magia de Willow y Buffy diciendo que son peligrosas porque pueden hacerla recaer
en su dependencia y eso sería muy malo y... entonces se encuentra el encendedor
de Spike. Llevan varios capítulos haciendo esto y cada vez me gusta más. Qué
forma de decir tanto sin una sola palabra. Sólo con miradas, asociaciones,
objetos... nos llevan directamente a la mente de la reprimida Buffy. Aunque
quiere ocultar a toda costa a los demás lo que está viviendo, sin embargo, los
espectadores podemos leer en ella como en un libro abierto, sin que nunca diga
nada.
Tras los títulos,
una escena magistral de comedia: Buffy y la señora de Servicios Sociales. ¿Cómo
pueden salir tantas cosas mal y/o meter tanto la pata en tan poco tiempo? Buffy
debería dar clases de esa asignatura. Que no es que Dawn llegue siempre tarde al
insti, sino que sólo ha sido una mañana un poco difícil, que si un chico raro
que está allí no es su novio y no duerme en la casa, a pesar de andar con una
manta a todos lados, porque va a ser que tiene problemas de seguridad, que Buffy
no miente cuando dice que Dawn y ella viven solas, aunque inmediatamente se oye
la voz de Willow diciendo que se va a la cama, pero que, de ninguna manera es
que tenga una relación con una mujer, aunque, por supuesto ella no está en
contra de esas cosas, y que la hierba que está en bolsitas en el salón, desde
luego no es lo que parece... Todo ello aderezado con las tres escenas de babeo absoluto con Spike: primero cuando entra en busca de cariñitos y Buffy lo recibe como la cara de sargento de siempre, pero en cuanto se le acerca, se derrite. Hasta que llega Xander diciendo a Spike que deje de intentarlo con Buffy porque nunca tendrá ninguna posibilidad ya que con él sólo estaría una idiota como Harmony o un pirada como Drusilla. "¡Hey!"- acaba protestando Buffy. Y la mirada silenciosa de Spike midiendo de arriba abajo a Xander parece que está calibrando cuánta estupidez puede caber en una figura humana. En segundo lugar, cuando le saca el mechero del bolsillo del pantalón, con esa cara de enfado y Buffy a punto de deshacerse. Finalmente, por supuesto, la escena en la cripta. Recuerdo que me partí de risa cuando Xander le pilla “haciendo ejercicio” (– “¿Desnudo?” /- “La inmortalidad no es excusa para no mantenerse en forma”) Y también el desenlace en la sala de juegos es descacharrante. ¡Buffy acaba de encontrar su “Archinemesisis”! El mundo tiembla... |
|
|
|
|