Trailer
Buffy celebra su fiesta de
cumpleaños rodeada de amigos, y escapándose por los
rincones a hacer manitas con Spike. Un Spike lleno de morados que sin
embargo parece haber olvidado la brutal paliza de Buffy porque
sólo quiere estar con ella.
Todo parece normal pues, dentro de lo posible, cuando
se dan cuenta de que ninguno de ellos puede salir de la casa.
Comienza entonces un difícil encierro mientras intentan averiguar
por qué no logran abrir la puerta, y acabar con un demonio
luchador que se esconde en los muros de la casa. Intentando encontrar la manera de salir, ocurre
también algo inesperado e importante: Anya descubre muchas cosas
robadas en la tienda de magia en el dormitorio de Dawn. Incluso la
chaqueta que ha regalado a su hermana por el cumpleaños es robada: Dawn
tiene problemas de cleptomanía.
Al final descubren que Dawn ha pedido
más o menos inconscientemente un deseo a un demonio vengador:
Hallfrek, la amiga y ex-compañera de fechorías de Anya.
Dawn deseaba que alguien se quedara con ella, porque se siente sola en
esas tonteras de adolescente por las que todos hemos pasado.
Una vez invocada la demonio vengadora,
que reconoce a Spike y lo llama William, ella misma se ve
atrapada por su propio conjuro: tampoco puede salir de la casa.
Por lo que termina por romper el hechizo y todos se marchan
apresuradamente. Excepto Buffy, que se queda en la casa con Dawn.
Este es un capitulo que parece que o dice nada, pero que os egala
algunas de mis escenas favoritas con spike, por otra parte. y como ya
he dicho a veces, lo he visto un montón de veces. Un capítulo de apariencia
intrascendente pero de mis favoritos, quizás por esa
sensación de normalidad, de novios a la vista de todos que
llevan Buffy y Spike: desde luego si los scoobies no se dan cuenta, es
que están ciegos por completo.
Me gusta Spike entrando en la fiesta a la
que la penco de Buffy no lo había invitado (menos mal que Willow
se chiva de eso) y murmurando "estúpido crío" al ver el
amigo sorpresa mono y sosito que le han traido a Buffy para
"emparejarla", y mirando mal al pobre Klem que dice que es guapo. Hay escenas muy simpáticas y
divertidas de celos de Spike de un aburrido y anodino chico que Xander y Anya
traen a la fiesta para emparejar a Buffy, y también
cómicas escenas con Tara pillando a Spike llevando la mano de Buffy a sus
pantalones, o con el simpático demonio Clem que se ha
venido a la fiesta con Spike y echa de menos los gatitos para jugar a las cartas.
Spike delicioso pegándose a Buffy en un descuido de los
demás y diciendo que no está celoso, o intentando luego
que compruebe el calambre que lleva en los pantalones...definitivamente
Buffy es gilipollas ¿no? Nunca me explicaré por que no se
lo sube un momento arriba y le echa un polvo o al menos le hace
algún achuchón, en fin...supongo que acabaré
escribiéndolo yo misma.
Me
encanta ese Spike con la carita destrozada todavía,
detrás de Buffy como siempre, como si nada hubiera pasado, y
obedeciendo las órdenes de ella cuando se nota por fin que tiene
problemas con un demonio, y me encanta que prácticametne no se
separen en todo el capítulo, hasta el punto en que es casi
imposible verlos fuera del mismo plano. Me gustan sus putas al chico
amigo de Xander y que le pregunte si hace gimnasia con esa cara de
vicioso...es de suponer que para comérselo si está sano y
eso, pero lo que debe de pensar el muchacho es otra historia. Me gusta
ver a Spike haciéndose el machote y el tío
maduro...mientras se comporta como un macarrilla de instituto de trece
años. Mal que le spese a Buffy, Spike es su novio, puede acudir
más o menos a su fiesta de cumploeaños como un chico
"normal" y se encuentra en su casa tan a gusto como si fuera la suya. Y
no se separa de su lado ni para cooger aire. Y ella acepta todo esto
con absoluta normalidad en la pantalla.
También me gusta que Tara juegue al poker con los chicos y que
se muestre tan firme en su defensa de Willow que no quiere hacer magia.
Por supuesto, odio a Dawn, y le daría las dos bofetadas que
debería de haberle dado la buenaza de Joyce a tiempo, al menos
en sus recuerdos "virtuales".
Y me gusta muchísimo la escena de Spike intentando abrir la
puerta con esa cara concentrada de chico malo y sin conseguirlo, y las
hostias que Annya le mete al demonio. También me gusta, aunque
me parece un giro excesivo del guión, la conversación de
niños tontos de siete años de Spike y Buffy en la puerta,
que te marches que no puedo que es de día, que te marches
tú..
Y me quedo con las ganas de que siga la escena el reconocimiento de
Hallfrek y Spike...el modo como ella se atusa el pelo es genial, la muy
pendón.
Y un gesto de antología que sube la temperatura como cuarenta grados
de golpe...ese levantamiento de ceja de Spike cuando ve el horrendo e
inítil aparato vibrador que la friki de Willow ha regalado a
Buffy...bueno, a él no le parece tan inútil, creo
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