Trailer
El día ha llegado, Xander
y Anya van a casarse al fin. Todo está preparado, los invitados
han llegado, Anya tiene su vestido blanco y la ceremonia va a
comenzar...pero un demonio vengativo hará que las cosas terminen
por otro camino muy diferente, terrible para la joven. Hace creer a
Xander que es él mismo venido de su horrible futuro,
llevando una vida muy infeliz con una insoportable Anya y dos hijos
repugnantes, y él hundido y sin haber triunfado en nada. Xander
se angustia tanto que se marcha, dejando a Anya plantada en el altar.
Un capítulo con algunas cosas
cómicas pero muy triste. Hay una de las escenas más
deliciosas de Spike y Buffy, cuando se encuentran en la sala. Ella con
su espantoso versito verde de dama de honor, él que ha ido a la
fiesta acompañado de una chica cualquiera que ha encontrado para
darle celos como un crío de trece años. Se comportan los
dos como dos pobrines que se comen con los ojos, Buffy reconoce que
sí, funciona lo de darle celos, y él ¡pobre! se
apresura a disculparse... están deliciosos de verdad. Y
enamorados hasta los ojos. La relación entre ellos podría
haber evolucionado o seguido perfectamente desde ahí pero... por
desgracia veremos que no será así. Bueno, ya sabíamos que muchos
guionistas pacatos y el mismo creador de la serie siempre estuvieron
contra el spuffy. De manera
bastante incongruente la cosa tira por caminos muy distintos en
los siguientes capítulos.
por Ehiztari
El capítulo empieza con una escena clásica
de terror: tormenta, rayos, primeros planos de Willow y Buffy aterradas
mirando algo “repugnante”: “Mira esos
brazos”- susurra Will… Son sus vestidos de damas de honor.
“Radiactivos”-dirá después Buffy a Spike. Y
es esa la primera carcajada.
Luego continúa la sátira costumbrista: la familia Harris,
más penosa aún que las extravagantes “gentes del
circo” de la novia, la escena en que Buffy aprieta la faja del
novio (X-“Ya no me queda bien. Cuando me la probé, estaba
bien…” B–Te quedará… - Y lo consigue-
¡Fuerza de cazadora!” X.-”Sí. Estaba pensando
dejar el oxígeno, es adictivo”), la complicidad de Willow
y Tara mientras visten a la novia; las constantes inconveniencias y
groserías del impresentable padre de Xander (A Buffy:
"¿Qué tal si tú y yo nos vamos alcuerto de
atrás y te enseño...” /B.- Acabe esa frase y le
garantizo que no tendrá nada que enseñarme”); Dawn
confraternizando con otro freak jovencito tan“adolescente”
como ella… Todo tan cómico, de un humor un tanto
ácido, pero francamente divertido y de pronto… las risas
dejan de tener ninguna gracia, comprendemos que vamos derechos hacia el
desastre y asistimos a lo inevitable. El ritual de la tragedia se
impone y nos deja un imborrable rictus de tristeza sin que lo absurdo
de las situaciones anteriores consiga aliviarlo, sino, al contrario,
haciéndolo aún más amargo.
Las visiones que del supuesto futuro contempla Xander le convencen de
que casarse con Anya es un error y comete su enésima estupidez,
disfrazada esta vez de amor por Anya, pero de una cobardía tan
cruel que ella no podrá reponerse. El final, Xander, solo en la
destartalada habitación de un hotel y Anya mirando con sus ojos
cansados ya de llorar a d´Hoffryn que le dice que le pasa por
haberse dejado domesticar y que por qué no vuelve a hacer lo que
mejor sabe, es por una parte desolador y por otra amenazante. Buffy
había creído que era el final del tunel y ahora comprende
que en realidad es sólo otro tren destinado al descarrilamiento.
Pero no sólo, la tormenta que ha llenado todo este
capítulo, sólo ha hecho una pequeña pausa para
descargar a partir de ahora con mayor furia.
Y también quiero recordar otra serie de cuestiones: la surrealista situación de Buffy entreteniendo con malabares
y simpatía a los mosqueados invitados (Cuando pregunta si hay
alguien de fuera de Sunnydlae, Clem, sonriente y encantador, es el
único que levanta la mano con entusiasmo. Qué majo).
Me encantan los votos que prepara Anya, con su diatriba sobre que no
piensa obedecer a su marido porque eso es retrógrado y
misógino y su promesa de ser su diversión sexual y de
protegerlo como si fuera un sucio cachorrito abandonado. Inconveniente,
surrealista y enternecedor como la propia Anya.
Cuando Buffy y Xander acaban con el malvado “hombre del
futuro” que en realidad era un “hombre”
víctima de la venganza de Anyanka, a pesar de su aspecto...
¿no han matado a un humano? (O al menos a alguien que lo fue). Y
por cierto, me parece uno de los comentarios más ácidos
del episodio la confusión de Willow diciendo que si no era de
esperar un pluf que hiciera desaparecer el cadáver o si no
sería conveniente taparlo con unas flores. Will recoge la
preocupación por no deslucir la ceremonia (¡a buenas
horas!), un detalle práctico que prescinde de todo otro tipo de
consideraciones.
Muy sintomático que en el
futuro que Xander cree atisbar, Buffy está muerta, pero su "
amistad" por ella sigue siendo la sombra que se interpone en su
matrimonio, los celos y la infidelidad son las otras causas de su
desdicha. Si como parece evidente, el personaje que manipula a Xander
juega con sus temores, nos hacen sospechar de sus verdderos
sentimientos hacia Anya. Sinceramente creo que la ama, pero no lo
suficietne para superar su cobardía, el amor soterrado por Buffy
y el peso de su familia castrante. Esos temores no los trae de fuera el
hombrecillo del paraguas. Estaban en su interior. Lo confirma el hecho
de que, después de saber que las visiones eran mentira, mantenga
su decisión y le diga a Anya que él ya tenía esos
temores "desde antes". Entonces, cacho de..., ¿por qué le
pediste que se casara contigo? Y francamente muy bonito que encima
argumente que la abandona por no hacerla desgraciada. La guinda. (Que
igual es cierto, pero podía tener la decencia de callarse la
boquita)
Impresionante Anya avanzando sola y con lágrimas en los ojos a
los acordes del himno nupcial. Escena candidata a una de las
imágenes de la temporada.
Y Spike aparece muy poquito, pero su breve escena con Buffy es un
prodigio de interpretación, de matices, de dulzura, de
incongruencia, de delicadeza…
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