Written By: Douglas Petrie & Jane Espenson
Directed By: Douglas Petrie
Original on air UPN 16/10/20
Trailer
Las
tuberías de casa de Buffy se rebelan, como símbolo del
desastre en el que se está convirtiendo su vida. Su
situación economica es desesperante, y es rechazada cuando pide
un crédito en el banco porque no tiene trabajo, pese a salvar a
todos de un demonio ladrón. Giles regresa rápidamente de
Ingaleterra, pero Buffy está extrañamente fría con
el vigilante.
Conocemos al fin a
quienes serán los malos de la temporada, un trío de
imbéciles encabezados por Warren el constructor de
Buffybot. Son ellos los que le han enviado al demonio, y parecen
dispiestos a divertirse a costa de la Cazadora.
Nada parece irle
bien a la pobre y triste Buffy. Incluso Giles
parece enfadado con que Willow la haya traído de vuelta con una
magia tan peligrosa, en una discusión en la cocina de la
casa Summers que nos muestra a una Willow preludio de lo que va a
ser esta temporada. Buffy tiene que escuchar estas airadas palabras
entre su amiga y su vigilante, y sale fuera de la casa para respirar un
poco. Por supuesto ahí está Spike, el único cuya
compañía Buffy parece agradecer. Juntos se quedan
sentados en las escaleras del porche, en silencio.
Al día
siguiente el problema de fontanería de Buffy es arreglado por
fin, aunque no el de su espantosa situación de dinero, ni la de
su apatía por la vida.
por Ehiztari
Un capítulo más bien sosito, pero que tiene una virtud y
tres escenas interesantes. La virtud es que ratifica el giro de
la serie hacia un mundo más adulto sumergiendo a Buffy en los
problemas de la vida cotidiana (“De estas cosas se encargaba
antes mamá”- repite desbordada la Cazadora, que puede
enfrentarse a los demonios, pero no está capacitada para lidiar
con las finanzas)
Las tres escenas que me interesan son en primer lugar, el
enfrentamiento entre Giles y Willow. Guaauu. Vaya con el Vigilante
qué clarito le dice a Will que ha defraudado su confianza con un
comportamiento inconsciente y sumamente arriesgado. Incluso le llama
“chica estúpida”. Y vaya con la bruja cómo se
le planta, consciente del poder que ha alcanzado. Cuando Willow dice
que no busca pelea y ofrece una tregua a Giles, podría parecer
que es la reconciliación, pero, a tenor de lo que luego
vendrá, en realidad esta escena deja las espadas muy en alto y
es en realidad la primera escaramuza en la que Willow ha probado sus
fuerzas. Giles manifiesta la reprobación a Willow, al igual que
lo hacía Spike en el segundo capítulo, conscientes ambos
de los peligros con que Willow juguetea inconscientemente, y
después de que ella haya actuado a espaldas de ambos.
La segunda escena es la inmediatamente posterior. Buffy está en
el porche oyendo la discusión y se acerca Spike. Tenemos otra
tierna escena de “escaleras del porche”. Me gusta
especialmente, el tono relajado que se establece entre los dos que han
empezado a entenderse casi sin palabras. “Tu Vigilante tiene
buena intención”- le dice Spike para reconfortar a Buffy,
por fuerza disgustada por las disensiones entre sus amigos y por los
comentarios sobre ella cuando no está presente. Pero en
realidad, Spike está ya por encima de los temores de Giles y la
osadía de Willow. Le basta con sentarse junto a Buffy y
encontrarse juntos, a solas en la noche, para ofrecerle su apoyo y un
rato de charla tranquila. La cercanía entre los dos es
increíble en este principio de temporada, impensable unos meses
antes, a mitad de la quinta, cuando Buffy consideraba a Spike
sólo un obseso despreciable, o incluso al final, cuando lo
había admitido a su lado, pero seguía siendo impensable
otra confianza entre ellos que no fuera la de compañeros de
combate.
Me he preguntado el porqué de este giro radical de Buffy y creo
que es porque Spike es el único que puede comprender lo que ella
siente, al haber pasado también por la muerte, pero
además, porque Spike es uno de los pocos que no ha participado
en la traumática resurrección de Buffy, que en realidad,
ha sido arrebatarle la felicidad. En cualquier caso, la naturalidad
entre los dos se refleja en lo cómodos que están en
silencio uno junto a otro o en la pregunta final de Buffy:
“Spike, ¿sabes algo de finanzas?”. Me encanta esta
relación. ¿Por qué no pudieron seguir por
ahí? Los veo, sentaditos en el porche y me los imagino como dos
novios de lo más formales, dejando que el cariño les
empape lentamente y afianzando su amor poco a poco. Insisto:
¿por qué los guionistas no pudieron seguir por ahí?
La tercera escena es la aparición estelar de los
“supervillanos” de esta temporada. Tontos, egoístas,
pringados, peleándose constantemente, reivindicando cada uno el
liderazgo para, al segundo siguiente, cuando el líder peligra,
decir que es el de al lado, repantingados ante el videojuego, haciendo
su lista de cosas que hacer cuando consigan el poder, soltando sus
citas de Star wars, frikis patéticos… Darían pena,
si no causaran risa. Y nos reiríamos mucho, si no
supiéramos la que van a armar. En cualquier caso, aquí
están graciosísimos. Como cuando presumen de
currículo para engatusar al demonio mercenario: Jonathan dice
que él puede hacer que la realidad cumpla todos sus deseos,
Warren le ofrece, por supuesto, fabricarle una chica a su gusto. Los
demonios monos voladores de Andrew parece que no obtienen mucho
aprecio. En fin.
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