Written By: Stephen S. DeKnight
Directed By: David Solomon
Original on air UPN 30/10/2001
Trailer
La noche se presenta tranquila
para la Cazadora: las criaturas malignas nunca salen en
Halloween. ¿O sí? Buffy pasa la velada ayudando a Giles y Anya en la tienda de magia,
repleta de compradores a causa de la fecha. Vemos una deliciosa
pequeña escena de Buffy con Spike en el sótano de la
tienda, cuando ella baja buscando mandrágora y lo encuentra
robando hierbas. Su conversación, sus miradas y su lenguaje
corporal nos indican que están pensando en algo muy distinto de
lo que dicen, especialmente Buffy cuando él le pregunta si
quiere salir esa noche a sudar y revolacarse (o sea a cazar
vampiros).
Cuando cierran la tienda, Xander anuncia
al fin que él y Anya van a casarse, y todo se convierte en una
pequeña y alegre fdiesta. Aunque Xander parece más
agobiado que contento. Willow recoge todo con un hechizo de limpieza, y
vemos que a Tara no le gusta el modo cómo cada vez Willow va
utilizando la magia para las cosas más nimias.
Dawn hace una travesura y sale de caa a
escondidas para tener una doble cita con unos muchachos del instituto.
Hacen algunas gamberradas, y cuando se está besabndo con
uno de ellos, Justin, en un coche que el chico ha robado, él
resulta ser un vampiro.
Entretanto Buffy ha echado en falta a
Dawn y ha ido en busca de Spike para tratar de encontrarla. Antes que
ellos los halla Giles, y de repente se ve rodeado de vampiros. En ese
momento aparece la pareja Spike y Buffy dispuestos a ayudarle. Tras una
divertida reprimenda de Buffy a su hermana por liarse con vampiros,
cuando ella ha hecho lo mismo con anterioridad, tienen una buena lucha
con todos los vampiros que llenan el descampado. Dawn perseguida por el
muchacho al que acababa de besar, termina por matarlo ella misma.
Todo parece terminar bien, Spike vuelve
a su casa bajo la mirada de nuevo soñadora de Buffy, y
Buffy se queda confiada en que Giles le dará la charla paterna a
Dawn, en vez de hacerlo ella misma. Tara y Willow acaban discutiendo a
causa de la afición excesiva de la pelirroja por la magia, y
Willow tranquilamente hace un hechizo de olvido con zarza de Lethe para
Tara y "soluciona" el asunto.
Por Ehiztari
Halloween es
día libre para los monstruos, pero siempre hay alguno (o muchos)
que no se enteran. Normal el enfado de Spike contra el vampiro que no
sigue las normas: “Soy un rebelde”- explica con orgullo.
“Yo soy un rebelde, -le rebate Spike antes de estacarlo-
Tú eres un idiota”. Di que sí, Spike. Que no hay
manera de tener un Halloween tranquilo en esta serie. Es como lo de los
cumpleaños de Buffy, que debería seguir su consejo y no
celebrarlos, pero nunca escarmentamos.
Si además a la fiesta de
Halloween, se le añade que Xander -¡finalmente!- comunica
sus planes de boda y se impone el festejo, que a Willow se le empieza a
ir la mano con la magia y que Dawn está en plena
revolución hormonal y muy dispuesta a seguir el camino de su
hermana mayor enrollándose prioritariamente con vampiros…
la cosa se complica bastante. Pobrecito Giles que tiene que ir
detrás de las niñas y sólo recibe golpes y que le
llamen abuelo. Pobre Tara que no consigue hacer llegar su razón
a Will. Pobrecita Buffy que ve cómo todo el mundo encuentra la
felicidad menos ella (La luna brilla, los enamorados van a besarse al
parque, sus amigos se casan y, sin embargo, sus únicos planes
son patrullar con Spike. (¡Ay, tonta, eso sí que es tener
suerte y no la aprovechas!).
Muy
graciosa la tensión entre Buffy y Spike en el sótano
de la Caja Mágica, en un diálogo de
preadolescentes. Y también me ha resultado muy gracioso
cuando Buffy, en pleno
morreo de Xander y Anya, descubre por qué Giles se limpia tan a
menudo las gafas: “¡Es para no ver lo que hacemos!” Y
Giles no lo desmiente. juajuajuá
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