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7X19 Empty Places |
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| Resumen | |
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Faith decide llevarse a las chilcas potenciales a dar una vuelta al Bronze, en un intento quizás de distraerse ella, y de paso echar en cara a Buffy que no es la amiguita del alma de las pavas estas, y no les limpia los mocos. La policía de Sunnydale ataca a Faith y a las potenciales, trastornados por las emanaciones de la boca del infierno, y de nuevo Buffy es la que tiene que sacarles a todos las castañas del fuego. Entretanto Spike ha encontrado algo muy interesante en al misión, una inscripción latina (con caracteres griegos) escondida en un muro, que apunta a que existe algo de gran importancia sólo para las cazadoras, que deben encontrar.
En la casa Summers, Buffy desea entrar de nuevo en combate contra
Caleb, los demás se niegan, acojonados. Tras una discusión bastante repugnante
de ver, la caterva de potenciales, y lo que es peor, los amigos de Buffy y su
hermana Dawn la echan de su propia casa. Nada, ni el miedo, ni la inseguridad,
ni lo fallido de la última confrontación pueden excusar lo que le hacen, así
ardan todos en los infiernos. Después de todo lo que ha hecho por ellos, es más
patente que nunca que a estas alturas de la serie a Buffy sólo le queda el
cariño y el apoyo de Spike. |
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| Comentario | |
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Apenas hay avance argumental, aunque sí muy interesantes confrontaciones que habrá que analizar con detenimiento. El eje, por supuesto, es la defección de la tropa que no sólo deja sola a Buffy, sino que llega a expulsarla de su casa. Bueno, tengo que decir que, en la debacle general de Empty places, yo tampoco salvo a Buffy. Lo suyo no es un problema de estrategia y de tomar una decisión equivocada (que lo es, como Faith se encarga de decir: no pueden lanzarse a otro ataque suicida sin tener más información. Error, por cierto, que después en Touched, repetirá la morena, cuando ya Buffy lo ha subsanado gracias a las noticias que le trae Spike). No. La equivocación de Buffy es la peor que puede cometer un líder: perder la confianza de su gente. En esas circunstancias, es imposible comandar nada. Lo único que puede hacer es retirarse hasta recuperar esa confianza. Tensar demasiado la cuerda sólo puede llevarla al peor escenario posible: que la echen. A Buffy se le rebelan porque nunca ha establecido cercanía con su gente, porque la última derrota, muy dolorosa, ha pasado factura, sin que ella haya conseguido infundirles nueva confianza, porque sus decisiones no son ni comprendidas ni secundadas y, en consecuencia, porque ha perdido la autoridad que tenía. Dicho esto, el varapalo, a continuación, va para el resto. Nunca Buffy ha sido tan maltratada. Los que menos derecho tienen a cuestionarla son los que adoptan las actitudes más deleznables (Rhona, repulsiva), pero TODOS, incluso sus amigos íntimos, la atacan, la dejan sola, se enfrentan a ella con actitudes que van desde la cobardía hasta la vileza. Giles, imperdonable, discutiendo en público las decisiones de la cazadora, algo que, por su formación como vigilante, debería saber que es inaceptable, además de contraproducente. Va a ser que tenéis razón y los celos y el escozor de haber sido discutido por “su niña” han hecho mella en Giles llevándole a esta actitud incomprensible en quien ha sido modelo de sensatez y abnegación. Willow cobarde hasta el sonrojo. Anya... por una vez podía morderse la lengua. Su espontaneidad solía desnudar la verdad, pero aquí se comporta como una resentida que sólo vierte veneno. Xander, podría tener la excusa de su pérdida, pero utiliza el sarcasmo y el victimismo para dar la puntilla a quien siempre había defendido. Wood, distante, autosuficiente, haciendo incomprensible alarde de superioridad (¿a cuenta de qué? ¿Alguien tiene idea? Debería de estar escondido en un agujero y no atreverse a salir salvo de rodillas para suplicar perdón) La potenciales en bloque, vomitivas. Kennedy, en su línea de marimandona, Amanda, patética, Rhona, con su exhibición de bajeza... De este cuadro general de infamia -y aunque sé que me lo vais a discutir-, sólo salvo a dos: Faith y Dawn. Bueno, y a Spike y a Andrew, claro, que no participan. Faith es la única que sabe de qué va eso de ser cazadora y, aunque discrepa de las decisiones de Buffy, no quiere que la utilicen para deponerla. Si finalmente acepta el mando es porque es lo único que puede hacer. Y así lo comprende Buffy cuando al despedirse, le encarga que mantenga unido el grupo y que los proteja. De hecho, es una suerte que esté ahí Faith, porque es la única que, mal que bien, puede gestionar el desastre. Ella conserva intacta su capacidad de liderazgo, cierto que porque no se ha desgastado tanto como Buffy y, a pesar de su individualismo feroz, intentará en Touched comandar el grupo.
Lo de Dawn quizás sea más
difícil de justificar, pero a mí me
merece respeto porque la veo sincera y valiente. Da la cara. Cuando le dice a su
hermana, con lágrimas y mirándola a los ojos, que la quiere y que cree que lo
mejor es que se vaya, a mí me convence. Yo sí creo que Dawn toma una decisión
que le duele mucho, pero porque está convencida de que es lo que debe hacerse.
Ella no cuestiona a Buffy, pero ve que el grupo se rompe si su hermana sigue
empeñada en hacerse obedecer, así que opta por esgrimir su autoridad como dueña
de la casa para mantener la cohesión de la mayoría. Una decisión muy dura y
quizás equivocada (como dice Buffy no es momento de democracias), pero creo que
es mucho menos cobarde que el resto. |
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